Resumen

Facilitasana organiza un nuevo curso de facilitación de procesos grupales de nivel básico, primero de los tres niveles que el IIFAC-E acredita para formarse como facilitadora.

El curso se imparte por primera vez en Beas del Segura, Jaén, en el Cortijo el Soto, con posibilidad de alojamiento.

El curso se compone de 9 módulos impartidos durante fines de semana de marzo a noviembre de 2019. Cada módulo consta de 15 horas lectivas, eminentemente prácticas.

El coste total del curso son 900€ (100€ por módulo) aunque se pueden realizar módulos sueltos por 125€ el módulo. Este precio no incluye el alojamiento ni la comida. L@s alumn@s que se comprometan a realizar el curso completo adelantarán el pago de los dos últimos módulos (200€) al inicio del curso.

La información completa del curso se puede leer online siguiendo el menú de arriba a la izquierda y también se puede descargar la guía del estudiante pinchando aquí.

La inscripción se puede realizar online desde aquí.

Si necesitas más información, puedes enviarle un email al coordinador del curso, Elías López Ros o llamarle por teléfono al

El viernes 29 de Marzo a las 20:00 h en la sede del curso se realizará una charla-taller informativa y demostrativa, de forma abierta y gratuita, para que sirva a todas como ensayo general en caso de dudas, comentarios, propuestas, etc.

Introducción

En esta I Edición del curso básico de facilitadoras/es en BEAS DEL SEGURA. JAEN, pretendemos mostrar todas las herramientas y técnicas que nos acercan a lo grupal ya que la diversidad humana es un valioso recurso que podemos aprovechar para enriquecer los procesos grupales.

El curso básico de facilitación proporciona la mayoría de estas herramientas y permite desarrollar habilidades imprescindibles para ayudar a los grupos a alcanzar sus objetivos a través de procesos inclusivos, participativos y productivos.

Los procesos grupales extraen lo mejor de las participantes y les envuelven en el proceso para compartir informaciones, identificar prioridades, buscar soluciones sustentables y alcanzar acuerdos. El conflicto entonces es bienvenido como una parte natural del proceso grupal. El diálogo se vuelve honesto sin ataques personales para enfrentar situaciones difíciles y fortalecer la confianza del grupo. El curso sirve igualmente a nivel individual para desarrollar nuestras habilidades comunicativas, relacionales y de convivencia, ayudándonos a conectar con nuestro poder interior y reforzando nuestra capacidad para afrontar de manera creativa los retos que nos depara la vida, en un mundo cada vez más complejo e incierto. Cada uno de nosotros puede entrenarse en este arte porque la facilitación es ante todo un arte dentro de las relaciones humanas.

La propuesta formativa del IIFAC-E tiene como objetivo capacitar a las personas para desempeñar funciones de facilitación en los cuatro espacios esenciales en todo grupo: el de gobernanza y toma de decisiones; el de indagación y creatividad grupal; el de gestión emocional y de los conflictos; y el de cohesión grupal.

Las competencias adquiridas permitirán a l@s estudiantes desarrollar tareas de intervención directa (guiar o facilitar procesos y eventos), asesoramiento (hipótesis, diagnósticos, planeamientos) y formación (impartir talleres, jornadas, supervisión).

Para ello, a través del proceso formativo, l@s estudiantes obtendrán el conocimiento y comprensión de los conceptos, modelos y teorías descritos, sabrán cuándo y cómo utilizar herramientas básicas de la facilitación y habrán desarrollado unas habilidades fundamentales, integrando un modo de hacer basado en el código ético del IIFAC-E y en el elderazgo un liderazgo al servicio del grupo que expresa conciencia, fluidez y compasión ante todos los roles y una atención profunda y sincera para lograr el bienestar del grupo.

El proceso formativo se desarrolla a lo largo de tres cursos o niveles: básico, medio y avanzado. A lo largo de ellos se abordarán contenidos conceptuales (teorías, modelos y conceptos), procedimentales o del saber hacer (tecnologías, técnicas y habilidades para su desempeño) y actitudinales (habilidades personales, ética, valores y motivaciones).

Presentación

La facilitación

En una democracia avanzada resulta difícil tomar decisiones y poner en marcha medidas que afectan a muchas personas sin contar con la participación y colaboración de todas las partes implicadas, sea en el ámbito familiar, laboral, comunitario o social. No tener en cuenta la opinión de una parte afectada por una decisión entraña un alto riesgo de no poder implementar la propuesta elegida o de hacerlo con dificultad y mayores costos. Por otra parte, cada vez hay más evidencia científica de que el elemento más determinante en el éxito y buen hacer de cualquier grupo, comunidad u organización no está tanto en la calidad de los productos o servicios que ofrece, o en lo avanzado de la tecnología que utiliza, sino en su habilidad para generar espacios de participación en los que se puedan expresar por igual todas las voces, desde la aceptación y el respeto por la diversidad. Solo así el grupo será capaz de acceder al enorme capital intelectual y la buena voluntad presente en sus miembros, ganando fuerza, sabiduría y resiliencia.

Para llevar a la práctica estas dos importantes lecciones, y profundizar así en el proceso de democratización, se necesita, por una parte, que las personas con poder en un grupo u organización ganen conciencia de esta situación, asuman su responsabilidad como líderes y se apliquen a la tarea de crear los espacios grupales adecuados para identificar y resolver problemas, planificar conjuntamente el futuro, tomar decisiones que todos pueden aceptar o resolver sus propios conflictos. Y por otra, se necesitan personas que tengan los conocimientos y habilidades necesarias para facilitar dichos espacios. Estas personas se llaman facilitadoras y la actividad que llevan a cabo se conoce como facilitación de grupos.

La facilitación de grupos propone, en el marco anterior, un conjunto de herramientas, técnicas y habilidades para garantizar el buen funcionamiento de un grupo, tanto en la consecución de sus objetivos y realización de su visión colectiva, como en la creación de un clima relacional donde reine la confianza y una comunicación fluida, empática y honesta. Ayuda a prevenir conflictos al incidir tanto en los aspectos estructurales y productivos del grupo especialmente en la toma de decisiones y la evaluación de las estructuras grupales existentes, visibles y ocultas como en el propio proceso grupal, desvelando problemas relacionales, situaciones de privilegio y abuso de poder y otros efectos no deseados de la cultura grupal. Tener habilidades de facilitación es fundamental para cualquier persona que quiera trabajar colaborativamente en grupos u organizaciones.

Cada día se celebran en el mundo más de 85 millones de reuniones: para tomar decisiones, abordar problemas, resolver conflictos o planificar y crear estrategias de futuro, tanto en el sector público como privado. Un alto porcentaje de estas reuniones son ineficientes, improductivas, conflictivas o simplemente insoportables para quienes participan en ellas. Y todo por desconocer cómo funcionan los procesos grupales y la importancia de contar con una adecuada facilitación. Un buen facilitador no solo ahorra tiempo, esfuerzo y dinero a un grupo a través de reuniones más efectivas y sinérgicas sino que contribuye igualmente a mejorar y democratizar la cultura grupal cuestionando suposiciones, creencias o valores ineficientes y dañinos y fomentando procesos más inclusivos y participativos capaces de generar confianza, ilusión y mayor adaptabilidad a los cambios en un mundo cada vez más complejo e impredecible.

Justificación

El cambio

La formación consiste en la creación de un grupo de aprendizaje vivencial y la experimentación en relación a las cuestiones que abarca la facilitación de grupos.

Nuestra sociedad capitalista ha tocado techo y su modelo masculino, patriarcal, individualista, lineal y competitivo se ha demostrado sin futuro, por tanto, insostenible.

Afortunadamente, desde hace un tiempo la tendencia en nuestra sociedad es de cambio, de un cambio hacia una conciencia más femenina, más circular, más grupal, más hacia la comunidad, hacia lo cooperativo, donde debe primar lo común como punto de partida para lo grupal como lugar de llegada.

Tenemos la convicción de que todavía estamos a tiempo para cambiar y participar del cambio, es más, el momento es ahora o nunca, para sanar nuestro querido planeta Tierra que está herido. Y para ello tenemos que decrecer en nuestro modelo de desarrollo insostenible, tenemos que aprender a gestionar mucho mejor los recursos del planeta, tenemos que aprender a compartir mucho más en grupo y así alcanzar el doble de bienestar con la mitad de recursos.